El otro día te contaba que el congelar el pan tenía beneficios para nuestra microbiota, pero también tiene más beneficios al congelar el pan porque mejora nuestros índices de glucemia.
Simples cambios en la preparación del pan, como congelarlo y luego tostarlo, pueden ofrecer una alternativa saludable al pan fresco, disminuyendo su impacto en los niveles de glucosa.

Pan de Molde
Un estudio publicado años atrás en la revista Nature demostró que, al congelar y luego tostar el pan, se puede influir de manera positiva en la respuesta glucémica, es decir, en cómo el cuerpo procesa el azúcar después de consumirlo.
Esta investigación analizó distintos métodos de almacenamiento y preparación del pan blanco, encontrando que cambios simples en su manipulación pueden hacer una diferencia en sus efectos sobre la salud. El estudio solo se hizo en 10 personas saludables entre 22 y 59 años, comiendo el pan en cuatro condiciones: fresco, congelado y descongelado, tostado desde fresco, y tostado tras haber sido congelado y descongelado. Para posteriormente medir la respuesta glucémica de los participantes, evaluando cómo los niveles de glucosa en sangre se elevaban después de ingerir el pan en cada una de sus versiones.
Menor impacto en el azúcar en sangre
El resultado clave de este estudio es que mostró que todas las variantes de preparación (congelado y descongelado, tostado, y tostado tras congelado) con respecto al pan fresco, redujeron significativamente la respuesta glucémica.
Los resultados para el pan casero fueron los siguientes:
- Pan fresco: índice de respuesta glucémica de 259 mmol min/l.
- Congelado y descongelado: índice reducido a 179 mmol min/l (una disminución significativa).
- Tostado desde fresco: índice de 193 mmol min/l.
- Tostado tras congelación y descongelado: índice aún menor, de 157 mmol min/l.
También lo hicieron con un pan comercial y las reducciones también fueron considerables. Al tostar el pan, el índice de respuesta glucémica cayó a 183 mmol min/l y, si además el pan había sido congelado previamente, a 187 mmol min/l, en comparación con los 253 mmol min/l del pan fresco.

Pan de ajo y orégano
¿Por qué al congelar y tostar el pan reduce su respuesta glucémica?
Al igual que decíamos en el anterior post, la respuesta glucémica de los alimentos depende en gran medida de la estructura del almidón, que puede cambiar según el tipo de preparación y almacenamiento. Congelar el pan modifica su estructura, transformando parte del almidón en lo que se conoce como almidón modificado o almidón resistente.
Este tipo de almidón no se descompone y absorbe tan rápidamente como el almidón normal, lo que además de mejorar nuestra microbiota, también ralentiza el proceso de liberación de glucosa en la sangre y evita picos elevados de azúcar.
Beneficios de reducir la respuesta glucémica
Para mantener niveles de azúcar en sangre estables es beneficioso consumir alimentos con un menor índice glucémico, lo que ayuda a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes tipo 2 y favorece el control de peso al evitar los antojos y la necesidad de consumir azúcar en exceso.
Además, una respuesta glucémica más baja es especialmente útil para personas que necesitan manejar su salud metabólica o que buscan mantener una dieta equilibrada y prevenir problemas asociados al exceso de glucosa en sangre.
Por último, te dejo algunas de las recetas por si te animas a preparar un delicioso pan en la panificadora, porque puedes dejarlo congelado en rebanadas y así disfrutar en la mañana de una tostada deliciosa.
- Receta: Pan de ajo y orégano
- Receta: Pan de molde
- Receta: Pan de cúrcuma
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